jueves 19 de febrero de 2009

Algo de carne por dar.

Esta plástica belleza se aleja y me envenena, esta efímera perfección me asfixia y se engangrena sobre el miedo de que se haga ayer. Que tras la tarde se haga mañana para luego renacer y morir sin más y por fin en una virgen noche y eterna. Quizás sea necesario donar a los gusanos, pederastas y carroñas algo más de carne: algo de polla y tetas, los eternos complementos de la mujer perfecta y el hombre completo, la obra inacaba de de Dios.
Quizás faltó adornar con algo de semen, prostitución y felación (la más internacional de las monedas) cada una de las notas que con libertad me permito entonar, desgarrar, arrojar y vomitar. Una entrepierna pensante frente a un cerebro inerte y decadente. Quizás debí enterrar manos y piernas en tierra... y cobrar.
Mis referentes están aquí, sentados junto a mí en esta habitación con inalterable olor a Noviembre, y me dicen, con voces fuertes, desgarradas y potentes, a las que me uno sin reseras, complejos... "tu también, yo también... solo es cuestión de tiempo, probablemente menos del que esperas" ¿Qué haría si el resultado estuviera garantizado?
Y me cuesta muy poco creer en mí, me dispongo a crear inspiración y fuerza para los demás... un aliento de rabia y amor para crecer, prosperar y liberarse de tantas cadenas.
Ahora, habiendo decidido que mi lengua no tallará otra piel que la que mi corazón elija para regalar a Dios mil orgasmos y mucho más que sexo, al menos y "por lo más", romperá el silencio y danzará.
B.X.

1 comentarios:

catalina maria dijo...

Aplaudo tu valentá al expresarte con tanta claridad.
Todos sabemos lo que pasa, pero nadie alza la voz, porque todo el mundo tiene un precio.
Te admiro porque no te has dejado comprar en este mundo de gusanos y carroñeros.
Es muy dificil decir que no, cuando la fama y la fortuna están tocando a la puerta.
Ojala un tanto por ciento aunque fuera muy pequeño siguiera tus pasos, el mundo es de los jóvenes pero los adultos que deberían dar ejemplo son los mas podridos, como dijo Jesus SEPULCROS BLANQUEADOS